Vista del interior de la fábrica.
Desde estas modernas instalaciones situadas en Sant
Feliu de LLobregat (Barcelona), Hornos Pujol está especializada
en tres áreas de negocio: cerámica, metalurgia
y sinterización, y, por último, el vidrio. Hoy por hoy, la
primera supone un 45% de su volumen de negocio total y
comprende tanto la cerámica estructural - ladrilleros y refractarios-
como la de colores y fritas. Esta es la realidad
actual de una empresa que mucho ha evolucionado desde
su fundación en 1911.
técnicacerámica: ¿Cuáles fueron los orígenes de Hornos
Pujol?
- JOAQUíN PUJOL: El fundador fue Joan Pujol Batet y empezamos
haciendo trabajos de mampostería refractaria. Por
aquellos años, la parte básica del horno eran las cámaras
de combustión de carbón y leña, por lo que los trabajos se
centraban sobre todo en el área refractarista. Nuestros
clientes eran sobre todo las industrias químicas y de esmaltes
situadas en torno al Pueblo Nuevo de Barcelona, que
empezaban a florecer justo al inicio de la década.
¿Cómo evolucionó la empresa con la siguiente generación?
- J.P.: Fueron los dos hijos del fundador, Salvador y Joan,
quienes ya empezaron a trabajar con hornos rotativos y túneles
continuos de esmaltería. Eran los años 40 y ya se entró
en una etapa de crecimiento controlado de la empresa,
con el desarrollo de las primeras soluciones propias
para la industria ladrillera, azulejera y cerámica.
¿El sector cerámico supone en
la actualidad el 45% del volumen
de negocio total de Hornos Pujol?
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¿Cuál fue la siguiente etapa?
- J.P.: Vino de la mano de mi padre Joaquín Pujol
Martín. Se puso al frente de la dirección a mediados de
los sesenta y fue quien le imprimió el impulso definitivo.
Se dio entonces el boom de las industrias de cerámica
artística de Manises y de La Bisbal. Sólo existían hornos
de fuel y nosotros irrumpimos con el horno de gas a llama
directa. Se empezó a explotar el desarrollo de los
nuevos hornos rotativos de "alta temperatura" para fusión
de fritas y esmaltes, junto a otros nuevos hornos túneles
para el esmaltado sobre chapa de acero. Durante
ese tiempo, se llegaron a construir más de ochocientos
hornos de entre 5 y 40 m3.
Continuando con la evolución tecnológica, ¿qué marcó la
década de los 80?
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